Cuando estás evaluando una propiedad como inversión, es fácil sentirse atraído por un porcentaje de rentabilidad.
“Esta propiedad produce un 8%”.
Suena bien. Pero antes de emocionarte, hay una pregunta que considero fundamental:
¿Es rentabilidad bruta o rentabilidad neta?
Y la diferencia puede ser importante.
El porcentaje no cuenta toda la historia
La rentabilidad bruta normalmente parte de los ingresos que genera la propiedad, sin descontar todos los gastos asociados a mantenerla y operarla.
Pero como inversionista, lo que realmente te interesa es entender cuánto queda después de los gastos.
Dependiendo de la propiedad y de cómo esté estructurada la inversión, pueden existir costos como:
- Administración
- Mantenimiento
- Impuestos
- Seguros
- HOA
- Gestión de la propiedad
- Otros gastos operativos
Por eso, dos propiedades que aparentemente tienen una rentabilidad similar pueden terminar teniendo resultados muy diferentes.
La pregunta que yo hago
Cuando alguien me dice:
“Juan, esta propiedad produce X%”.
Mi siguiente pregunta es:
“¿Y cuánto realmente queda?”
Porque el porcentaje puede llamar tu atención, pero son los números completos los que te ayudan a entender la inversión.
Antes de decidir, no se trata solamente de preguntar cuánto genera una propiedad.
Se trata de entender:
¿Cuánto ingresa?
¿Cuánto cuesta mantenerla?
¿Cuánto queda?
¿Y ese resultado tiene sentido para la estrategia que estás buscando?
Comprar no es lo mismo que invertir
Una propiedad puede gustarte mucho. Puede estar en una excelente ubicación y tener una buena presentación.
Pero cuando la estás comprando como inversión, hay que mirar más allá de la propiedad.
Hay que mirar los números.
Y ahí es donde una buena evaluación puede hacer la diferencia entre simplemente comprar una propiedad y tomar una decisión de inversión con mayor información.
Si estás evaluando una propiedad en Miami y quieres entender los números más allá del porcentaje de rentabilidad, hablemos y analicemos la inversión.
